De compras por la red

Lo reconozco, me gusta ir de compras. Me gusta buscar, mirar, probarme la ropa. Me encantan los mercadillos, me gusta rebuscar en los montones de ropa. Dar vueltas por los puestos, buscar las ofertas, combinar cosas que parecen imposibles… no sé si tengo más o menos gusto, pero lo que sí está claro, es que disfruto poniéndome aquello con lo que me siento bien, y me da un poco igual que se lleve más o menos, que esté más de moda, o más de modé. Adoro la ropa, y los zapatos son algo que especialmente me vuelve loca, pero de eso ya hablaremos en otro momento… otro día nos daremos un paseo por esas tiendecitas que guardan maravillas en su interior. Hoy toca irnos de compras, sí, pero toca dar el salto al siglo XXI. Hoy nos vamos de compras, pero lo hacemos por la red…
Por mucho que me guste ir de tienda en tienda, o convertirme en la reina de los mercadillos, padezco como la mayoría de quiénes estáis leyendo, uno de los males de nuestra época, que no es otro, que ¡la falta de tiempo! Es por ello por lo que he tenido que reinventar mi gusto por las compras, y aprender a disfrutarlo de otra manera. Reconozco que me ha costado cambiar el chip, y vencer sobre todo las reticencias al fraude, al engaño, o a algo tan simple, como a no saber escoger bien, y después tener que devolverlo. Pero si lo analizamos bien, eso también me ha pasado en las tiendas físicas y más de una vez, por cierto.
Ahora he encontrado cómo poder disfrutar del momento compra, en los instantes en los que puedo, que en la mayoría de las ocasiones, no coinciden con los horarios de apertura de las tiendas. Es cierto que ver los vestidos puestos, en la mayoría de los casos en cuerpos de modelos, podría hacer que el momento de ponérnoslo fuera un poco frustrante, pero afortunadamente contamos con una legión de “amigas” que nos ayudan a ver cómo sientan las diferentes prendas en mujeres reales. Es de agradecer a esa legión de valientas que comparten con el resto fotos con sus compras puestas, ahí sí que nos hacemos una idea mucho más veraz de cómo podría quedarnos. Mujeres más altas, más bajas, más delgadas, más rellenitas, jovencitas y no tanto, que nos muestran orgullosas sus compras. Hemos de darle las gracias, porque ellas son el resorte final que muchas veces necesitamos para hacer la elección final. Para mí, ha sido un paso importante para decidirme con más de una compra.
Por otro lado, esta forma de ir de compras, ayuda mucho a aquellas personas que sencillamente odian ir de tiendas, cambiarse en los probadores, y bregar con dependientes o dependientas que a veces, se convierten en nuestros peores enemigos, porque en vez de ayudarte, lo que hacen es de verdad, hacer que salgas huyendo. Para ese tipo de personas, los escaparates internáuticos también han sido una opción que les ha permitido dejar un poco de lado el estilo vintage.
Hay multitud de páginas para realizar las compras. Yo me confieso fan de las ofertas, no lo puedo evitar, y de las páginas de outlet, será por ese espíritu mercadillero que a ratos se apodera de mí. Los precios son realmente buenos, y puedes permitirte comprar cosas muy de temporada, sin temer a que el próximo año no se lleve, porque la inversión es muy asequible.
Pero para ser un experto o experta compradora, hay ciertas cuestiones a tener en cuenta, y que nos ayudarán a que la experiencia de compras por la red sea mucho más satisfactoria:
En primer lugar hay que tener tarjeta de débito o de crédito, o cuenta de pay-pal en la mayoría de los casos, aunque en algunas tiendas virtuales se te permite pagar contra reembolso, pero son la minoría de los casos.
En segundo lugar, es necesario dar un correo electrónico, y estar muy atentos a los mails que nos envían porque contienen ofertas, que sí, que son reales, y que puedes aprovechar. Da mucha rabia cuando vas a realizar una compra y te das cuenta que si le hubieras hecho caso a ese correo que recibiste, hubieras canjeado ese bono, o similares, ahora tendrías un descuento, que siempre es una alegría.
En tercer lugar, y muy, muy importante, siempre repasar la guía de tallas que aparece en todas las tiendas. Hay que hacerlo de forma individualizada porque no siempre coinciden, y será necesario que sigamos las instrucciones y que nos pertrechemos de una cinta métrica y nos tomemos correctamente las medidas. Muchas de estas páginas tienen tallaje americano, lo que hace que por ejemplo en los zapatos existan los números medios, cosa a la que no estamos acostumbrados en España, o que en determinadas prendas, la misma talla, aparezca en tres largos diferentes, lo que nos permitirá que finalmente nos siente mucho mejor.
En último lugar. Cuando nuestra compra llegue a casa, sencillamente nos la probaremos y si no estamos satisfechos, en la mayoría de las tiendas, la devolución se puede hacer, sin ningún tipo de coste añadido, así que será el momento de disfrutar de nuestra compra, y porqué no de mostrar la misma solidaridad que se ha mostrado para con nosotros y nosotras, haciéndonos una foto y compartiéndola con futuras compradoras o compradores.
La verdad es que personalmente me parece una opción más que interesante, a la que hay que perderle el miedo, y sobre todo, para quiénes tenemos muy, pero que muy poco tiempo para ir de compras al “modo tradicional”.
Por aquí os dejo algunos de los enlaces de varias tiendas para que echéis un vistazo, y bueno, ya me contaréis qué tal vuestra experiencia. Recordad que muchas de las tiendas y marcas conocidas tienen ya su propia tienda virtual, aunque aquí vamos a optar por las que no.