Simplemente quiero ser yo

No es una casualidad que Esnupi naciera para el mundo en Marzo, en el mes de la mujer por antonomasia. Esnupi llegó para zarandear lo femenino, para reivindicarlo, para ponerlo en valor y para gritar que somos las dueñas de nuestra vida y tenemos que creérnoslo.
Somos mujeres, lo que significa que llegamos a este mundo con la obligación de demostrar mucho más, y con el handicap de tener que bregar en muchos lugares incluso contra la desigualdad que viene impuesta desde las propias leyes. No nos vamos a engañar, no somos ni mejores, ni peores, pero sí es cierto que es más difícil ser mujer que hombre en muchos sitios y en muchos momentos. Ser la que pare ha hecho que a lo largo de la historia esta sea considerada la función vital de la mujer, lo que ha llevado a menospreciar y a ningunear otros desarrollos de las féminas, otros papeles sociales, que han necesitado de siglos y siglos de lucha para conquistar derechos que deberían de ser inherentes al ser humano, independientemente de su sexo.
Dicho todo esto es importante tener claro cuál es el punto de mira… soy mujer y sólo quiero mi espacio. No soy más o menos que un hombre, y está claro que mi lucha no es contra los hombres, de hecho de lo que se trata es de fraguar conjuntamente un mundo mejor.
Mi lucha, la lucha, se centra en que lo importante es visibilizar a la Mujer, darle su lugar, y reconocer sus méritos. Somos la mitad de la población y aportamos mucho, ¿por qué renunciar a ese potencial de talento, de fuerza, de creatividad, de pasión? Es una estupidez, las Mujeres tenemos mucho que ofrecer y estamos deseando poder hacerlo.
Sólo quiero elegir, quiero que cualquier mujer pueda elegir qué quiere en su vida y cómo quiere vivirla. No tener un camino marcado o desmarcado por razón de mi sexo. La que quiera ser princesa que lo sea, y la que quiera ser guerrera que también lo sea, con la misma libertad y con el mismo respeto.
Hoy y siempre sólo quiero tener un momento para homenajear a todas. A las que labran la tierra, a las que corren tras una pelota, a las que enseñan, a las que gestionan, a las que cuidan, a las que crean, a las que descubren, a las que vuelan, a las que ayudan, a las que nos hacen la vida más fácil o más complicada, a las que inventan, a las que quisieron ser madres o a las que optaron por no serlo… a todas.
Creed en vosotras, en vuestra fuerza, en vuestro potencial, pero sobre todo no permitáis que nadie os arrebate vuestro sueño. Id a por él.