A mi manera

Quiero ir al concierto de Raphael, sí porque me gusta, porque me encanta y no me avergüenzo, ni me corto en decirlo. Tengo la suficiente edad, la suficiente experiencia como para decir lo que siento, y cómo lo siento, lo que me gusta y lo que no, a mi manera, sin ningún tipo de prejuicio. Lo mejor de cumplir años es sobre todo aprender a ser libres. A expresarnos con nuestra verdad. A que no nos importen los juicios de valor de terceras personas que en realidad, ni nos van, ni nos vienen.
Estoy cansada de que de alguna manera se nos intente someter a ciertos estereotipos que sirvan para encasillarnos no en lo que somos o en cómo somos, sino en cómo quieren que seamos, sencillamente para encajar en parámetros muchas veces absurdos y trasnochados. La moda nos está enseñando mucho al respecto, porque las tendencias ya no son verdades absolutas. Ponte cualquier cosa que te guste, que te haga sentir bien y con lo que te guste verte, mirarte. Olvídate de la moda, olvídate de los cánones y busca tu auténtico yo. Habrá a quien le guste y habrá a quien no, pero lo importante, no lo olvidemos es que te guste a ti. Que te sientas bien, que te encuentres, que seas tú.
Vivir buscando la aprobación de los demás es no vivir. Es estar más pendiente del resto de mundo que de ti. Así no se puede, ni se debe, desde mi humilde opinión, existir. Lo más difícil de este mundo es aprender a aceptarnos, a ser capaces de ponernos en primera persona, a elegir lo que queremos y lo que nos gusta. Es muy difícil optar por elegir y no por seguir… porque tenemos demasiado miedo al rechazo, a que nos arrinconen… pero no es cierto que al final el no ser tú misma, tú mismo, te lleva al sinvivir del continuo miedo al rechazo, a fallar, al equívoco que te haga estar fuera de ese círculo en el que quieres entrar… pero de verdad merece la pena pagar el precio de dejar de ser yo…
Esta es la reflexión que os quiero dejar esta semana… yo he decidido ser YO. Es imposible gustarle a todo el mundo, y además es innecesario. Me conformaré con gustarme a mí misma, por ser como quiero ser y por buscar esa versión de mí misma con la que me sienta cómoda. No es un camino fácil… demasiados años de socialización para aborregarnos, pero la verdad, elijo gustarme a mí misma e intentar ser feliz con ello. Como decía Frank Sinatra… a mi manera….
¡¡¡Y sí voy a ir a ver al gran Raphael!!! Y a darlo todo cantando sus canciones.